¿Qué pasa cuando dejas de fumar?

¿Qué pasa cuándo dejas de fumar?

Una duda muy común de los fumadores es ¿qué pasa cuando dejas de fumar? Lo cierto es que desde las primeras horas existen beneficios para la salud que pueden ser permanentes luego de un año de dejar el hábito.

Sin embargo, también es necesario señalar que existen algunas reacciones adversas del cuerpo al dejar de fumar, como la falta de aire, tos, aumento de peso y claro, los síntomas del síndrome de abstinencia.

¿Qué pasa cuando dejas de fumar día a día?

En el presente artículo te contaremos cómo a través del tiempo, dejar este hábito mejorará tu salud, además de cómo controlar los síntomas adversos que pueden surgir.

Primeras horas

Desde los primeros minutos luego de dejar de fumar la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca disminuye. Luego de 12 horas, los niveles de monóxido de carbono en la sangre bajan a la normalidad.

Luego de 24 horas

Luego de un día de haber dejado de fumar, el sentido del olfato y del gusto se empieza a recuperar y los alimentos y bebidas saben mejor. Además, los niveles de monóxido de carbono continúan bajando por lo cual se siente una mayor energía y resistencia.

También a las 24 horas de haber dejado de fumar comienzan los primeros síntomas de abstinencia y los deseos de un cigarro son intensos, sin embargo, desaparecen luego de 3 semanas en promedio.

72 horas sin fumar

Una situación constante que sucede cuando dejas de fumar son los síntomas de abstinencia y permanecen hasta 3 semanas. Los beneficios son que el cuerpo comienza a recuperarse y los niveles de monóxido de carbono llegan a su nivel normal.

Sustancias como la nicotina son eliminadas luego de 3 días de haber dejado de fumar, pero otras sustancias como el alquitrán, plomo o arsénico permanecen durante mucho más tiempo, incluso años.

Una semana sin fumar

Lo que pasa luego de una semana de dejar de fumar depende en gran medida de cada persona, pero por regla general aún persisten los síntomas de desintoxicación y pueden aparecer ansiedad, irritabilidad o nerviosismo.

Lo positivo es un aumento de la capacidad pulmonar lo que se traduce en una resistencia física mayor a actividades diarias como subir escaleras o caminar.

Al mes de no fumar

Al mes de dejar de fumar, empieza la recuperación interna de los pulmones y se es menos propenso a enfermedades o infecciones respiratorias. Los síntomas de abstinencia desaparecen en la mayoría de las personas, aunque en pocos casos se prolongan hasta los 2 meses.

La circulación de la sangre vuelve a su estado normal y afecciones como tos o garganta seca desaparecen.

A los 3 meses

Luego de 3 meses de dejar de fumar desaparecen cualquier síntoma de abstinencia, tos, garganta seca, falta de aire y las molestas manchas en uñas y dientes. Si tuviste manchas o piel seca, para este punto la dermis se recuperó completamente y cualquier indicio de humo de tercera mano en tu ropa o casa habrá desaparecido.

Una de las dudas más comunes es si al dejar de fumar se sube de peso. La nicotina tiene propiedades que estimula la quema de grasa y si se deja de consumir existe la posibilidad de aumento de talla. Si bien no es una regla, la subida de peso puede controlarse con ejercicio y una alimentación balanceada.

Después de 6 meses

Luego de 6 meses de dejar de fumar, se debe sentir mayor energía y resistencia en actividades diarias. Síntomas como tos o falta de aire desaparecen por completo y se reducen en gran medida las posibilidades de cáncer pulmonar.

Al cumplir un año

El riesgo de sufrir una enfermedad coronaria es menor que la de una persona que aún fuma. Asimismo, el riesgo de un ataque cardíaco baja dramáticamente, y disminuye la posibilidad de desarrollar algún tipo de cáncer relacionado a fumar.

A los 5 años

El riesgo de desarrollar cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga se reduce a la mitad. El riesgo de padecer cáncer cervical o tener un accidente cardiovascular es igual a la de una persona no fumadora.

A los 10 años

Los riesgos de morir por cáncer pulmonar disminuyen a la mitad. Disminuye las probabilidades de sufrir cáncer de páncreas y laringe.

A los 15 años

El riesgo de morir por un ataque cardíaco son los mismos de una persona que nunca ha fumado. De la misma forma disminuye la probabilidad de desarrollar cáncer de garganta, esófago y vejiga.

Síntomas al dejar de fumar

Al dejar de fumar pueden surgir algunos malestares que en muchas ocasiones obliga a las personas a volver a fumar. El más severo sin duda es el síndrome de abstinencia provocado por la falta de nicotina en la sangre, debido a las propiedades adictivas de esta sustancia.

Pero no es el único síntoma, también pueden aparecer tos seca, falta de aire, incluso algunas personas manifiestan haber subido de peso. La buena noticia es que la mayoría de estos síntomas desaparecen con el tiempo y otros son tratados con mínimos cuidados.

Tos al dejar de fumar

Si cuando dejas de fumar te da tos es un síntoma de que tu cuerpo se está recuperando. Con el humo del cigarro, los pequeños vellos en tus pulmones llamados cilios alteran su funcionamiento provocando que mucosidad se acumule dentro de los pulmones.

Al dejar de fumar, los cilios recuperan su movilidad y comienzan a eliminar el exceso de mucosidad provocando tos. Si permaneces firme en tu deseo de dejar de fumar, estos síntomas desaparecerán luego de 3 a 6 semanas. Permanecer bien hidratado te ayudará a reducir esta consecuencia.

Falta de aire al dejar de fumar

¿Has escuchado a personas decir que dejaron de fumar y les falta el aire? Pues es un síntoma muy común y puede deberse al desgaste del sistema respiratorio y por la reactivación de los cilios.

Engordar al dejar de fumar

Como ya se mencionó anteriormente, fumar puede ocasionar el aumento de peso debido a que la nicotina tiene propiedades para quemar grasa, pero también es por su influencia en el funcionamiento de la tiroides.

Además, al dejar un hábito como el de dejar de fumar, se buscan otros medios para sustituirlo o simplemente para calmar la ansiedad. Una dieta balanceada y actividad física te ayudará a reducir este problema.

Síndrome de abstinencia

Como cualquier adicción, dejar el cigarro puede provocar el síndrome de abstinencia debido a la falta de nicotina. Algunos de los síntomas del síndrome de abstinencia son, ansiedad, irritabilidad, trastornos del sueño y depresión.

Con dieta saludable, actividad física, así como actividades recreativas pueden ayudarle a pasar por este periodo que no debe prolongarse más de 3 semanas, de lo contrario será mejor consultar a un especialista.

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